HISTORIA DEL TEATRO MUNICIPAL DE CARACAS
Arte, Espectaculo, Actuación Pasión de multitudes....

El Teatro Municipal de Caracas está ubicado en la esquina Municipal del Silencio, Caracas. Fue inaugurado el 1° de enero de 1881 con el nombre de Teatro Guzmán Blanco en honor al Presidente de la República, general Antonio Guzmán Blanco, quien lo mandó a construir en la manzana que ocupaba el Templo San Pablo y el Hospicio de Nuestra Señora de la Caridad como parte del proceso modernizador que imprimió a la Ciudad de Caracas.


El proyecto lo inició el arquitecto francés Esteban Ricard en 1876, quien hizo el levantamiento del plano y el presupuesto e inicio los primeros trabajos, y lo ejecutó finalmente desde 1879 el ingeniero venezolano Jesús Muñoz Tebar, quien introdujo reformas al proyecto original y culminó la obra en 1880. En el proyecto de Muñoz Tebar los muros perimetrales y las pilastras que conforman la boca del escenario son de mampostería, el vestíbulo, las demás paredes y los entrepisos son de madera, los palcos y la galería se apoyan sobre columnas de acero fustes estriados y capiteles al estilo corintio. Las columnas del vestíbulo y las galerías son de acero fuerte liso, la cubierta está formada externamente por una estructura de acero con madera, sobre la cual descasan láminas de hierro galvanizado y acanalado. Las ventanas son de estructuras de maderas con vidrios de colores.


El Teatro está concebido para un tipo específico de espectáculo. El llamado teatro "a la italiana" que se desarrolla en una sala en forma de herradura donde se sitúa el público en distintos niveles, pero siempre en relación frontal al espectáculo. La escena está conformada por un vasto tablado, ligeramente inclinado en dirección al público para mejorar la visibilidad y acentuar la ilusión de la perspectiva. Un amplio espacio por el escenario comprende la "torre de tramoya", que oculta todas las barras del telar, cargadas con luces, bambalinas y telones escenográficos, los cuales se hacen descender o ascender según los requerimientos del espectáculo. El proscenio proyecta una parte del tablado del escenario hasta el espacio dedicado a la orquesta. Frente al área de lunetas se eleva la gran embocadura del escenario, cuidadosamente decorada y cerrada con un amplio telón de boca.

Son importantes en este tipo de teatro el área del vestíbulo, áreas de circulación y cafetería, los elementos ornamentales, el mobiliario, las lámparas y los accesos, porque relacionan el edificio con la ciudad, tienen una relevancia especial. Entre las primeras intervenciones en la estructura del edificio cuentan: la sustitución del sistema de iluminación con gasolina por uno de electricidad en 1884, las reparaciones y dotación de mobiliario ocurrida en los primeros años del siglo XX. Aunque en febrero de 1903 la Inspectoría del Teatro informa de la reparación de todas las sillas del patio y sofá y de los dos puentes de la tramoya, en agosto de ese mismo año por disposición del Presidente de la República general Cipriano Castro se aprobó el presupuesto presentado por el ingeniero Rafael Díaz para otras reparaciones urgentes que necesitaba el edificio, comisionándose a dicho ingeniero para la dirección de dichos trabajos, los cuales se terminaron en octubre de ese mismo año. En los años sucesivos se destinaron nuevos recursos en otras reparaciones. En la actualidad el Teatro mantiene una buena parte de los componentes constructivos originales, a pesar de la introducción de otros materiales producto de las sucesivas intervenciones que ha tenido el inmueble.


Su inauguración se hizo con la ópera Il trovadore de Giuseppe Verdi, interpretada por la Compañía de Ópera Italiana Fortunato Corvaia. La programación de tan importante fecha estaba diseñada desde julio de 1880, cuando se firmó un contrato entre el Ministro de Fomento Francisco González en representación del gobierno y el empresario Fortunato Corrvaia para la programación artística de ese día. Luego en octubre, ya se conocían las actividades a realizar por el Presidente de la República, Antonio Guzmán Blanco: "El Ilustre Americano Presidente de la República".
El Ministro de Obras Públicas hará la entrega del Teatro al Presidente de la República, y el Ministro de Relaciones Interiores a nombre del Ilustre Americano lo presentará a su vez al Concejo Municipal del Distrito." El mismo día de la inauguración, el Ministro de Obras Públicas en nombre del gobierno nacional hace la entrega formal del edificio al Consejo Municipal del Distrito Federal.


En 1888, durante el gobierno del general Juan Pablo Rojas Paul, el edificio paso a llamarse Teatro Municipal. Desde sus inicios su programación estuvo dedicada exclusivamente a la opera, la zarzuela y la música sinfónica, sólo hasta 1915 sirvió de escenario para una presentación de ballet, la cual se dio de manera camuflada en la presentación de la ópera La Gioconda. Pero es realmente en 1917 cuando el género dancístico entra por la puerta grande en el Teatro, con la presentación de la ballerina rusa Ana Pavlova, traída a Venezuela por la Sociedad de Cines y Espectáculos. En su escenario se escribió la historia de las artes escénicas de la Caracas de más de un siglo, aunque hoy se encuentra abandonado y olvidado.


En 1930 con motivo de la conmemoración del centenario de la muerte del Libertador y por disposición del presidente de la República el general Juan Vicente Gómez, se somete a una intensa remodelación, dirigida por el ingeniero Ricardo Razzetti: se modificaron las pendientes del escenario y de la platea, se amplió el foso de orquesta; se abre la puerta sur para permitir el acceso de las escenografías hasta el sótano ubicado debajo del escenario; se sustituyen los vidrios multicolores de todas las ventanas por escarchados blancos; se construyeron con vigas metálicas los entresuelos de palcos, galerías y vestíbulos; se diseña una nueva decoración pictórica para el plafón y se construyó el peristilo de madera en mampostería de ladrillo. El 29 de noviembre se reabrió con la presentación de la Compañía de ópera Bracale con la ópera Turandot.

En 1949 por la construcción de las Torres de El Silencio el Teatro sufre la mutilación de su cuerpo frontal con lo cual desapareció el peristilo semicircular, el vestíbulo original y la escalera del palco presidencial. Luego de construírsele una nueva fachada, rematada en un frontón triangular, fue reabierto el 17 de febrero de 1959.

Durante en 1967, en ocasión de los cuatrocientos años de la fundación de la ciudad de Caracas, fue sometido a una nueva remodelación bajo la responsabilidad del arquitecto Matilde Almaral y el ingeniero Henry París: se demolió el área de té; se cierran las puertas de acceso original a través de la galería y los palcos del segundo nivel, y se suprimen las divisiones de los mismos; se transforma la decoración en paredes y pisos; se instalaron nuevas lámparas, espejos, muebles de estilo y un nuevo telón de boca; se repinta la decoración interior de la cúpula instalada en 1930; se cambió el piso de mosaicos del vestíbulo por láminas de mármol y se construyó un entrepiso en la entrada al palco presidencial. En julio se reinauguró con la versión operativa de Doña Bárbara con música de Caroline Lloyd, libreto de Isaac Chocrón, dirección musical de Herbert Grossman y dirección artística de Román Chalbaud.


En 1968 la administración del Teatro pasó a ser responsabilidad de Fundateatro, que asumió tal función luego de que el Gobernador del Distrito Federal Enrique Velutini nombrara una junta para ese Teatro y el Nacional. Según Gaceta Oficial N° 31.678 del 16 de febrero de 1979 el edificio es declarado "monumento nacional".

El empresario teatral Carlos Salas le dedicó el libro 100 años del Teatro Municipal publicado por el Consejo Municipal del Distrito Federal y el crítico Eduardo Feo Calcaño también le dedicó una publicación titulada Teatro Municipal y publicada por Fundarte.

Luego de eso el teatro comenzó a ser desplazado como escenario predilecto para la presentación de las grandes producciones nacionales o extranjeras y otros espectáculos, en especial la ópera. Esta situación fue sumiendo a la edificación en el abandono y el deterioro, que condujeron a su cierre en 1988, luego de realizarse el Concurso Miss Venezuela.

Desde entonces el Teatro fue objeto de inconclusa intervenciones menores, exteriores e interiores realizadas por FUNDACARACAS y la Fundación para Teatros y Cines de Caracas, las cuales arrojaron diversos resultados que aumentaron el deterioro del edificio. Por ejemplo, en 1989 se reparó la cubierta y se sustituyeron los frisos de la fachada y en 1992 se repararon los frisos interiores y exteriores.


En 1993 la Fundación para la Protección y Defensa del Patrimonio Cultural de Caracas organismo descentralizado de la Alcaldía de Caracas, asumió la rehabilitación del Teatro como uno de sus retos más importantes y comenzó a realizar una restauración integral que requirió el concurso de numerosos especialistas venezolanos y la colaboración de algunos profesionales extranjeros.

Entre las actividades realizadas por la nueva institución se encuentran el levantamiento topográfico, el levantamiento documental y planimétrico, la restauración de obras pictóricas y telones escenográficos investigaciones históricas y arqueológicas, creación de un archivo fotográfico, inventarios de muebles y lámparas, reparación del aire acondicionado, instalaciones eléctricas y sanitarias; rehabilitación de salas de ensayo, sótanos, balaustradas, camerinos, escalera de caracol, tramoya, vitrales, mezzanina, palco y acceso frontal; instalación de un sistema contra incendios; construcción de un tanque subterráneo,

intervención del óleo de la cúpula y desmontaje del papel decorativo. El arquitecto asesor de la restauración Enrique Capablanca expuso en 1995 que: "En este trabajo interdisciplinario, se ha considerado esencial una base de investigación documental, arqueológica, constructiva y tipológica que pudiera servir de punto de partida al proyecto general. Este último tiene como premisa principal el respecto a los aportes que el transcurso del tiempo ha impuesto al edificio, en tanto que busca recuperar, sin alterar la estratificación histórica ni caer en falsificaciones, la imagen, o al menos el concepto espacial que han hecho de esta edificación unos de los más importantes Monumentos de la Nación. Estos trabajos implicaron una fuerte erogación de recursos por parte de distintos entes gubernamentales, por eso en 1997 el Congreso Nacional y la Alcaldía de Caracas aprobaron mil millones de bolívares adicionales a fin de ver culminada las obras.


El 25 de julio de 1998 se reinauguró oficialmente con el nombre de Teatro Municipal de Caracas Alfredo Sadel. En este acto de reapertura se presentó un concierto de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, dirigida por Gustavo Medina, y la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, dirigida por Carlos Riazuelo. Al mismo asistieron el Presidente de la República, Rafael Caldera y señora, algunos miembros del gabinete, personalidades del medio cultural, las autoridades municipales y el Alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. Desde esta nueva apertura hasta julio de 2003 la actividad artística que recibe su escenario ha disminuido, dando paso a una permanente gamas de eventos políticos que escriben una nueva página en su larga historia.


» http://www.dramateatro.arts.ve/espacio_escenico/eloy%20teatro%20de%20caracas.htm


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