VOLCANES, Oirgen y concepto de los volcanes, paroxismo volcánico, erupciones
Los volcanes son los latidos de la tierra, ver extenso artículo...
VOLCANES

En el año 79 después de Cristo, mientras en las ciudades de Pompeya y Herculano transcurría un día normal, la muerte sorprendió a sus habitantes cuando el volcán Vesubio hizo erupción, mostrando inesperadamente el poder trágico de la naturaleza. Apresados bajo la lava, como si el tiempo se hubiera detenido en ese preciso momento, quedaron los testimonios de una madre abrazando a sus hijos. Reposando de manera sorprendente se encuentra la vida humana, la cultura y la riqueza de esas ciudades, que existieron antes de conocerse la primera erupción registrada de un volcán en la historia de la humanidad.

Los volcanes son “una abertura en la tierra, y más comúnmente en una montaña, por donde salen de tiempo en tiempo humo, llamas y materias encendidas o derretidas”. En la actualidad, más de 500 volcanes esperan su “tiempo” para hacer erupción, por encontrarse en estado activo.

Definidos también como formaciones geológicas, los volcanes no son más que una fisura de la corteza terrestre, donde se acumula materia fundida y sólida del interior de la tierra. Son un intermedio de comunicación directa entre los niveles más profundos de la litosfera y la superficie, sensibles a hacer contacto con el exterior si la presión de sus materiales internos así lo requieren.

Están conformados por la cámara magmática, chimenea, cráter y cono volcánico. La cámara magmática es donde se encuentra y se forma toda la roca fundida, magma y lava; la chimenea es el canal por donde estos materiales ascienden hacia la superficie; el cráter es, como su nombre lo indica, la abertura u orificio por donde los distintos materiales del mato terrestres son expulsados al exterior al momento de la erupción, y el cono volcánico es la estructura donde se acumulan la lava y los distintos materiales fragmentados.

Eventualmente, el cono volcánico es fracturado en zonas distintas al cráter debido a las grandes presiones, lo que provoca nuevos orificios en la estructura del volcán generando segundas fuentes de erupción, algunas veces más peligrosas ya que se encuentran en las faldas y bases de éstos.

Su distribución está directamente relacionada con la ubicación de las placas tectónicas. Geográficamente se observa que las zonas sísmicas coinciden con las zonas volcánicas. Tal es el caso donde existe expansión de la corteza, en las zonas de comprensión, en las fosas y cuencas oceánicas y en las regiones continentales.

Se sabe que en la tierra existen cinco regiones donde permanentemente hay actividad tanto volcánica como sísmica. Dichas zonas son: la Circumpacífica, mejor conocida como cinturón de fuego, esta región abarca el océano Pacífico, las costas de América, Asia, Oceanía; la Mediterráneo-Asiática, poseedora de los volcanes el Vesubio, Etna, Vulcano y Strómboli, se extiende en sentido transversal de Oeste a Este desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico.

La Índica, la cual bordea el océano Índico y llega a enlazar con la zona Circumpacífica a través de las localidades de Sumatra y Java; La zona Atlántica, la cual recorre desde el Norte hasta el Sur todo el océano Atlántico; y por último la región Africana, la cual cubre desde Mozambique hasta Turquía y es poseedora de los conocidos volcanes Kilimanjaro, el Meru, el Kenia y el Niragongo.

Paroxismo volcánico

Actualmente, científicos en todo el mundo están en constante observación de los distintos volcanes que se encuentran en actividad para conocer mejor el interior de la tierra y alertar a la comunidad. Existen muchos volcanes que hoy en día no han dado muestra de actividad y se conocen con el nombre de “extinguidos”. Los activos, se encuentran permanentemente en acción interna, esperando el momento para salir a la superficie y hacer lo que se conoce como paroxismo volcánico, una expulsión violenta de gases, líquidos y sólidos, creados previamente en el manto terrestre.

Los gases están compuestos por vapor de agua, dióxido de carbono, nitrógeno, hidrógeno, ácido clorhídrico y cloruros volátiles, gases sulfurosos y metano, entre otros hidrocarburos. Al desprenderse, estos materiales forman lo que se conoce como fumarolas, creando nubes ardientes y contaminando todo el medio ambiente a su alrededor. Cuenta la historia, que estas nubes se formaron cuando la erupción del Vesubio y dejaron a la ciudad de Pompeya sepultada bajo las cenizas.

Los líquidos no son más que la lava o magma, que al producirse la erupción descienden por la superficie del volcán eliminando todo a su paso y formando una costra con formas de estrías y ondulaciones.

Finalmente, están los materiales sólidos, también conocidos como piroclastos, palabra derivada del latín cuyo significado parte de piros que significa fuego y clatos que significa fragmentos. Al expulsarse la lava se forman cierto tipo de piedras que son arrojadas violentamente a la superficie.

Tipos de erupciones

La temperatura de los magmas, la cantidad de los materiales, la fluidez con la que corren las lavas y la viscosidad de los ácidos va a condicionar el tipo de erupción de un volcán. Las erupciones pueden ser:

Hawaiana
Debido a poca densidad de sus lavas, las erupciones “hawaianas” son muy ligeras y no desprenden ningún tipo de gas tóxico. Los materiales expulsados se deslizan rápidamente y pueden formar canales que con el tiempo se tornan cristalinos. Estos canales son llamados por los nativos de Hawai como “cabellos de la diosa Pelé”, que quiere decir diosa del fuego.

Stromboliano
Debe su nombre al volcán Stromboli ubicado en las islas Lípari, en el mar Tirreno al norte de Sicilia, Italia. Al igual que la erupción hawaiana, sus lavas son muy ligeras, pero con la diferencia de que desprende gran cantidad de gases. No produce nubes ardientes ni cenizas, y el deslizamiento de sus lavas y materiales apenas logra extenderse un poco después de las laderas del volcán.

Vulcaniano
Este tipo de erupción debe su nombre al volcán Vulcano, ubicado en las islas Lípari, Italia. Es de magma denso, desprende gran cantidad de gases, por lo que forma nubes ardientes y sus lavas se secan y consolidan con rapidez.

Vesubiano
A diferencia del Vulcaniano, la presión de los gases del Vesubiano es muy intensa, lo que provoca grandes explosiones. Crea nubes ardientes que al enfriarse generan cenizas que pueden enterrar ciudades enteras, como es el caso de la ciudad de Pompeya.

Peleano
El nombre de esta erupción se originó en 1902, cuando el volcán que se encuentra en la Montaña Pelada de la isla Martinico hizo erupción y destruyó casi toda la capital. Es de lava viscosa, con gases tóxicos y forma nubes ardientes. Se sabe que la tragedia en Martinica mató alrededor de 28000 personas.

Krakatoano
Conocido también como erupciones freáticas, el Krakatoano es la de mayor intensidad que se ha conocido en la historia de los volcanes. Provoca grandes explosiones y genera maremotos y tsunamis. La fuerza de este tipo de erupciones se debe a que el magma hace contacto con el agua o lugares húmedos.




» http://www.mipunto.com/temas/3er_trimestre05/volcanes.html


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