Teatro, El teatro un espectaculo popular del pasado, el teatro en la actualidad
El teatro en la escuela, teatro debería tener una importancia mayor....

El teatro, ¿un espectáculo popular... del pasado?


El teatro nació en Grecia como una fiesta, como una celebración colectiva y como la expresión de los sentimientos más profundos del ser humano y de los problemas de la colectividad. Todas las sociedades y todas las culturas en todos los tiempos han sentido la necesidad de representar y de representarse a sí mismas.

Y eso es precisamente el teatro, un espejo en el que se refleja el mundo, un espejo que muestra lo más oculto del alma humana, un espejo en el que nos miramos y nos reconocemos y nos reímos y sufrimos con nuestros defectos, con nuestros vicios, y con nuestras pasiones .

Toda la maldad posible, toda la perversidad de los seres humanos, todo el amor, todas las pasiones aparecen cuando se ilumina el escenario y empieza la función.

Como dice Shakespeare, el más grande dramaturgo de todos los tiempos, "todo el mundo es teatro, y todos los hombres y mujeres no son sino histriones. Tienen sus entradas y sus salidas de escena, y cada uno de ellos interpreta diversos papeles en la vida, que no es otra cosa que un drama en siete actos..."

El teatro es, pues, representación y por tanto espectáculo y por ello la obra teatral, a diferencia de la novela o incluso de la poesía que se escribe para ser leída individualmente, no acaba en el texto literario escrito por el autor sino que necesita ser convertida en espectáculo para que quede completa.

Es el público que asiste a la representación más que el lector el destinatario de una obra de teatro y es el público quien con su presencia, sus aplausos, su entusiasmo, sus quejas y sus críticas, en definitiva, con su participación, pone fin al espectáculo.

Y como el teatro es un espectáculo, siempre ha interesado al público y a veces ha llegado a ser un verdadero fenómeno de masas y uno de los principales medios de entretenimiento de la gente.

En Grecia las representaciones empezaban muy temprano, a la salida del sol, y duraban todo el día, desde el amanecer hasta el anochecer.

Además, los teatros tenían un gran aforo lo que demuestra la importancia de esta actividad en aquella época. Unas diecisiete mil personas podían asistir al teatro Dionisos de Atenas o treinta mil al de Éfeso...cifras que en la actualidad solamente son posibles en los grandes recintos deportivos y que se alejan totalmente de la idea que nosotros tenemos de los espacios teatrales.

Para comprender la trascendencia y popularidad del hecho teatral en Grecia hay que saber que incluso, en tiempos de Pericles, (siglo V a.de C.) a los pobres se les pagaba la entrada con cargo a fondos públicos.

El teatro fue también un espectáculo verdaderamente popular en la Inglaterra isabelina, la Inglaterra de Shakespeare quien con sus grandes dramas lo llevó al máximo esplendor. En Londres, las funciones teatrales empezaban, como ahora los partidos de fútbol, a las tres de la tarde y la gente de toda condición tenía que cruzar el Támesis en embarcaciones repletas para asistir a las representaciones porque los teatros estaban en la orilla sur de la ciudad.

El más famoso de ellos fue El Globe, donde se representaron las obras de Shakespeare, que fue construido en 1594 y destruido años después por un incendio.

Algo parecido ocurrió en Francia en el siglo XVII con Molière el más famoso e importante de todos los comediógrafos franceses. Moliere creía que sus comedias debían "corregir a los hombres divirtiéndoles".Así lo hizo llevando la comedia a su máxima perfección, como Shakespeare había hecho antes con el drama. Con Moliere la comedia se convirtió en otro espejo universal del ser humano de gran éxito.


En España, el esplendor del teatro se inició a finales del siglo XVI y duró todo el siglo siguiente en el que la afición teatral se extendió por toda la sociedad. Fue el siglo de oro de la comedia española, la época de Lope de Vega , Calderón y de otros importantísimos autores, y en ella no había fiesta, acontecimiento o conmemoración que no se festejase con una obra de teatro y el teatro se convirtió en un espectáculo popular, el favorito de la sociedad española junto con las corridas de toros.

Al público le gustaba asistir a las representaciones porque se identificaba con los obras que se llevaban a los escenarios cuyos argumentos estaban sacados de la historia española, de la leyenda, del romancero o de las crónicas y reflejaban sus costumbres y preocupaciones. Desde el rey hasta el pueblo llano, todos, nobles, villanos, hombres y mujeres acudían a las representaciones que tenían lugar en los corrales de comedias. Para todos, el teatro era una fiesta, y el día de la función un acontecimiento social que se esperaba con impaciencia.

EL TEATRO EN LA ACTUALIDAD

Como vemos, el teatro ha gozado durante muchos siglos del fervor y de la afición del público y en muchos momentos ha sido una de los principales formas de diversión de la gente de todas las clases sociales. Ello fue así porque llegó a ser un espectáculo entretenido que atraía, divertía y además tenía una determinada función social.

Durante el siglo XX, el teatro ha tenido que competir con otras formas de entretenimiento de la gente, principalmente el cine, la televisión o los espectáculos musicales o deportivos que son enormemente atractivos y se han convertido en verdaderos fenómenos de masas. Frente a ellos el teatro ha ido perdiendo terreno y ha dejado de ser el espectáculo popular de siglos anteriores.

Han desaparecido muchos locales teatrales, han disminuido los espectadores, faltan autores y obras de calidad que pongan delante de los ojos del espectador temas actuales y argumentos que interesen y diviertan. Además el teatro es un espectáculo caro.

Por otro lado, el teatro ha sido o está siendo arrojado fuera de los medios de comunicación de masas y en nuestra sociedad lo que está fuera de los medios no existe. No hay teatro en televisión ni programas sobre teatro. Y el teatro necesita ayuda y no sólo subvenciones.

Ayuda para situarse en el centro de los intereses de la gente, para que se sepa que existe, para que se conozca fuera de esos pequeños círculos de aficionados que no lo abandonarán nunca.

Hay que sacarlo de esos hermosos coliseos decimonónicos y acercarlo a los jóvenes y recordarles a todos que como en Grecia, en Roma o en cualquier época anterior el buen teatro, el teatro de calidad emociona y divierte y puede competir con ventaja con cualquier otro espectáculo, incluso con el cine. Porque el teatro aventaja al cine en que en un escenario todo ocurre "en vivo y en directo". Cada representación es única y en cada una de ellas se desnuda el alma humana delante de los espectadores.

Ahora que en las televisiones hay tanta afición al chismorreo y a mostrar la intimidad de las personas conviene saber que el teatro nos desnuda a todos en público y pone al descubierto nuestras flaquezas; quizás por eso haya interesado tanto durante más de treinta siglos.

EL TEATRO EN LA ESCUELA

Si el teatro ha dejado de ser un espectáculo popular y en la actualidad ha perdido parte de su atractivo para mucha gente quizás se deba también a que la enseñanza teatral tiene poca presencia en la escuela.

El teatro se encuentra ,prácticamente, fuera del currículum escolar ; su estudio ,cuando tiene lugar, es de carácter teórico, se estudia como un género literario más dentro de la historia de la literatura. Se estudian autores, se leen textos, se asiste esporádicamente a alguna representación pero apenas existen talleres donde se aprenda a hacer teatro y a vivir el hecho teatral como un espectáculo vivo en el que se puede participar. La formación teatral queda relegada a algunas asignaturas optativas o a actividades de carácter extraescolar.

Sin embargo el teatro debería tener una importancia mayor en la formación de nuestros alumnos no sólo para fomentar la afición y crear futuros espectadores sino también para crear ciudadanos críticos. Ciudadanos que participan, que actúan, que son protagonistas, que se expresan con el cuerpo y con las palabras, que piensan, que leen, que critican y que desarrollan la iniciativa y la creatividad.

Porque éstas y otras muchas son las capacidades que el teatro desarrolla y que la escuela no debería desaprovechar.


» http://www.educa.aragob.es/iespluza/Extraescolares/Revista%20ANAQUEL/Teatro%20espectaculo%20pasado.htm


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